Una de las figuras más tradicionales de nuestro centro histórico, es sin duda la del organillero.
Fiel testigo del pasar de los años, desde su llegada a nuestro país a finales del siglo pasado.
Pero, ¿alguna vez has puesto atención a un peculiar detalle que lo acompaña? Su inseparable changuito de peluche.
Fotografía: Organilleros de México.
¿Te has preguntado el porqué de este objeto?
La respuesta nos lleva a su historia; ya que los organilleros solían tocar en teatros y circos, y muchas veces se hacían acompañar de monos adiestrados para atraer la atención de la gente; preservando como recuerdo de aquella época, los peculiares changuitos de peluche.
Aún con su origen alemán, el organillo ha sido adoptado y preservado como una gran tradición mexicana.
Cuántos aventureros conservamos aún ciertas características de los niños al viajar. Sorprendernos al llegar a…
Una escultura gigante de unas manos que parecieran proteger y sostener a un histórico hotel…
Estamos a contados días de celebrar a Mamá. Un excelente pretexto para consentirlas y recordarles…
¿Sin plan para este fin de semana? Lánzate a la exposición de Playmobil de El…
¿Conoces Mineral de Pozos, en el estado de Guanajuato? A 280 kilómetros de la Ciudad…
La Gran Muralla China, es una de los sitios turísticos más populares y visitados del…