¿Sabías que Palacio Nacional sufrió un gran incendio en el siglo XVII
¿Quién ha visitado el Palacio Nacional de la Ciudad de México? Un inmueble que inició su construcción en 1522, con la finalidad de ser la segunda residencia privada de Hernán Cortés, construida sobre parte del palacio existente del Huey Tlatoani, Moctezuma Xocoyotzin.
Un palacio que inicialmente se conoció como las Casas Nuevas de Moctezuma, para después convertirse en la sede de los virreyes de la Nueva España.
Pero, ¿alguna vez has escuchado del gran incendio que causó daños estructurales severos en el edificio?
Para hablar de ello, tenemos que hablar de la Plaza del Zócalo, que al igual que el Palacio, ha tenido diversos cambios a través de su historia según su momento político. Llegó a tener jardines, palmeras, tranvías que llegaban hasta ahí e incluso un mercado.
A mediados del siglo XVII, nació un mercado que se componía de cerca de 300 cajones provisionales de madera donde se vendían todo tipo de productos, llamado “Baratillo”. Pieza fundamental en el incidente que provocó el incendio en Palacio Nacional.
Uno de los testimonios más importantes de aquel incendio, es el de Carlos de Sigüenza y Gongora, quien rescató parte del archivo de aquel Palacio Real, hoy Palacio Nacional, en su relato: “Alboroto y motín de México, del 8 de junio de 1692”.
Pero; ¿qué fue lo que ocasionó el fuego?
Para hablar de ello debemos remontarnos a 1691, cuando una tormenta afectó al valle de México, ocasionando pérdidas humanas y perdiendo una gran cantidad de trigo, además del desarrollo de una plaga en los cultivos de maíz, conocida como chahuistle.
Un año después en 1692, el virrey Gaspar de la Cerda y Mendoza, conde de Galve, pidió asegurar los granos de Celaya, Toluca y Chalco, para la Ciudad de México, con el fin de compensar el maíz y el trigo perdido.
Carlos de Sigüenza y Góngora, menciona que en las pulquerías se reunía el pueblo y comploteaban con quemar el Palacio para espantar a los españoles, a causa de la escasez de alimento.
Lo cual terminó ocurriendo el 8 de junio de 1692, cuando el descontento estalló, desatando un motín del cual fueron partícipes diversas clases sociales.
Todo inició en la Alhóndiga, donde un grupo se abalanzó contra vendedores, ocasionando la muerte de una mujer; posteriormente, el tumulto se dirigió al Palacio del Arzobispado, donde pedían la presencia del entonces arzobispo, Francisco de Aguiar y Seijas, para que diera testimonio del acontecimiento.
Al no ser recibidos, decidieron marchar hacia la plaza central, donde comenzaron a lanzar insultos contra las autoridades y a saquear el antes mencionado, Baratillo.
Los puestos y jacales de ese mercado sirvieron a manera de garrotes y antorchas, con las cuales se dirigieron al Palacio Real, con la intención de ingresar; pero al ser rechazados, comenzaron a prenderle fuego al recinto.
Entre las personas que intentaron apagar las llamas, se encontraba Carlos de Sigüenza y Góngora, quien logró rescatar parte del archivo; sin embargo, ese día se quemaron muchos documentos y libros, por lo que el archivo carece de muchos testimonios del siglo XVI y XVII.
Un testimonio pictórico que recuerda aquella escena, es “Plaza Mayor de México”, realizada en 1695 por Cristóbal de Villalpando; donde se pueden apreciar los cajones de Baratillo y viendo de frente el Palacio Nacional, la caída de una barda a consecuencia de aquel incendio. El palacio fue reconstruido durante las siguientes décadas.
Es importante poner atención, que el Palacio Nacional muestra solo 2 pisos.
El tercero se agregó en 1926, bajo la administración del presidente Plutarco Elías Calles.
