Fotografía: www.zacatecastravel.com.
Instalado en lo que fuera el ex convento de San Francisco del siglo XVI y remodelado para abrir sus puertas en 1990; se encuentra en el centro de Zacatecas, el museo “Rafael Coronel” o “Museo de las máscaras”, reconocido por albergar la mayor colección de máscaras en el mundo con más de 11,000 ejemplares, aunque sólo una quinta parte se encuentra en exhibición.
Las máscaras envuelven todo un significado dentro del culto de las danzas y fiestas populares. Cada una de las expuestas ha sido utilizada, cobrando un valor histórico relevante dentro del imaginario colectivo; las hay de todos los materiales posibles, pues cada autor toma el material de la naturaleza más cercano, podemos encontrarlas de madera, piel de animal e incluso cola de caballo.
La donación fue hecha por Rafael Coronel en 1990, considerado uno de los mayores representantes del expresionismo mexicano, quién además era yerno de Diego Rivera, por lo que en el museo se encuentran bosquejos del museo Anahuacalli y del controversial Rockefeller Center de Nueva York.
Fotografía: www.zacatecastravel.com.
También se encuentran aquí, ollas prehispánicas, títeres de la compañía Rosete Aranda con más de un siglo de antigüedad, así como las actas del nombramiento de la ciudad de 1597.
El Museo Rafael Coronel recibe anualmente alrededor de 48,000 visitantes, actualmente se encuentra cerrado por la pandemia, esperando volver a sorprenderte con su encanto en las próximas semanas. ¿Lo has visitado?
Fotografía: www.zacatecastravel.com.
Estamos a contados días de celebrar a Mamá. Un excelente pretexto para consentirlas y recordarles…
¿Sin plan para este fin de semana? Lánzate a la exposición de Playmobil de El…
¿Conoces Mineral de Pozos, en el estado de Guanajuato? A 280 kilómetros de la Ciudad…
La Gran Muralla China, es una de los sitios turísticos más populares y visitados del…
Conoce el museo de las papas fritas en Brujas, Bélgica.
¿Sin plan para este fin de semana? Lánzate al Festival de Globos 2026 en la…
Ver Comentarios
Hermosísimo! Uno de los museos más impresionantes que he visto no solo por ser un lugar de incalculable valor histórico, sino por el contenido artístico. Lo puedo ver una y otra vez y no me canso, sentarme entre sus jardines y admirar esa enorme construcción de piedra. Volver al interior y caminar por sus salas es un placer.